Clima
En la cuenca baja del río Ayuquila existen diferentes tipos de clima determinados por una amplia variación en el relieve topográfico, la cercanía al océano Pacífico y la “sombra” orográfica generada por la Sierra de Manantlán. Podemos diferenciar climas cálidos, semicálidos, semiáridos y templados, sin embargo el cálido y semicálido ambos subhúmedos, es decir, que llueve en verano, son los más extendidos cubriendo una superficie superior a 80% del territorio en la cuenca baja.
En términos generales, la temperatura promedio anual es de 21°C con máximas promedio de 25°C y mínimas de 14ºC. Por esta razón la presencia de heladas es baja durante el año (hasta 20 eventos), concentradas en los meses de noviembre, diciembre, enero y febrero. Así mismo la precipitación máxima registrada en las estaciones climáticas es 1,690 mm, y la mínima 568 mm. Para el valle Autlán – El Grullo y el Llano Grande (Tuxcacuesco, Tolimán, San Gabriel) la precipitación máxima es 895 mm, y la menor 568 mm.
Condiciones del terreno
En la cuenca baja del Río Ayuquila existe un rango altitudinal de 3400 m, partiendo de los 500 metros sobre el nivel medio del mar (msnm) en el valle Autlán – El Grullo hasta los 3900 msnm en el Nevado de Colima. Una amplia porción de territorio (70%) se localiza entre los 800 y 1600 msnm (ver mapa). El resto se distribuye en la zona de montaña.1
Esto nos da una idea del rango de pendientes que podemos encontrar como un elemento importante en el paisaje, ya que de ello depende en cierto grado la aptitud del suelo, es decir, su utilidad para producir algún tipo de cultivo en específico. Por el contrario, también determina o limita las posibilidades de producción a cierto tipo de cultivos o prácticas de manejo de los recursos naturales. En la cuenca baja del río Ayuquila la mayor proporción de tierra tiene pendientes de cero a 30% (ver cuadro), lo que le confiere una aptitud preferentemente agrícola, sin embargo el tipo de suelo no es igual de rico en nutrientes en toda esta superficie de tierra. La región del valle agrícola Autlán – El Grullo se caracteriza por presentar pendientes menores al 5%.
| Rangos de Pendientes identificadas en la cuenca baja del Río Ayuquila |
| Categoría |
Rangos de Pendientes |
Superficie (has) |
Porcentaje (%) |
| 1 |
0-5 % |
71485.41 |
17.70 |
| 2 |
5-15 % |
99428.90 |
24.62 |
| 3 |
15-30 % |
110101.86 |
27.26 |
| 4 |
30-45 % |
70818.75 |
17.54 |
| 5 |
45-90% |
50560.63 |
12.52 |
| 6 |
> 90 % |
1449.24 |
0.36 |
| Total |
403,844.79 |
100.00 |
| Fuente: Instituto Mananrtlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), Universidad de Guadalajara (U de G). Abril 2009 |
El territorio de los municipios que conforman la JIRA tiene al menos 15 diferentes tipos de suelo entre los que sobresalen en orden de mayor a menor proporción Regosol, Litosol, Feozem y Cambisol, que cubren una superficie superior al 80% de territorio. Las principales características de estos tipos de suelo son las siguientes:
- Regosol (36%).- Procedentes de material no consolidado o sueltos como dunas, playa y cenizas volcánicas entre otros, excluyendo depósitos aluviales recientes, muy permeables cuyo uso es variable según su origen.
- Litosol (27%).- Son poco profundos sobre roca o tepetate con menos de 25cm de espesor y poca materia orgánica, distribuidos principalmente en zonas montañosas y no son aptos para cultivos de ningún tipo, aunque pueden destinarse al pastoreo.
- Feozem (15%).- Ricos en materia orgánica y nutrientes, toleran exceso de agua, con drenaje dan fertilidad moderada, distribuidos casi en forma exclusiva en lugares planos. Aptos para la agricultura y ganadería.
- Cambisol (10%).- Pobres en materia orgánica, de color oscuro y claro, permeables con alta fertilidad, por lo que pueden adaptarse a varios sistemas de uso de la tierra, aunque cuando se destinan a la agricultura requieren altos insumos fertilizantes y encalados periódicos.
Esto nos da una muestra de la capacidad productiva en los suelos que se distribuyen dentro del territorio de los municipios que conforman la JIRA.
Los orígenes de estos suelos son determinados por la geología y la cuenca baja del río Ayuquila se conforma principalmente por roca volcánica (ígnea y toba 57%), sedimentaria (arenisca 12%), terrenos aluviales (11%), roca caliza (11%) y otros (9%). Esta composición también permite generarse una idea de la superficie potencialmente utilizable para cultivos tradicionales, ya que los terrenos aluviales son los más aptos para estos fines. Por lo que se destaca la oportunidad de establecer esquemas de manejo de los recursos vegetales naturales, ya que éstos están adaptados a la composición geológica y edafológica existente en el territorio de la JIRA.
Hidrología
Algunas de las principales corrientes de agua que existen en la cuenca son los ríos Ayuquila, conocido como Ayutla en la cuenca alta, Santa Rosalía, Santa Bárbara, Las Cebollas, Tuxcacuesco, Tecolotlán y Jiquilpan, así como los arroyos Manantlán, San Juan Cacoma, Tepetates, El Rincón, San Antonio, Santa Mónica, Peruleras, San Bartolo, El Membrillo, Los Bueyes, Arroyo Grande, Guayaba, Texcal, Salitrillo, El Colomo, El Saucillo, Platanar, Capirote, El Salado, Hondo, Las Piletas, Grande, Ferrerías, San Gaspar, San Ignacio, Tonaya, Tepames, Santa Gertrudis, La Zorra, el Tempisque, y algunos manantiales como El Colomo, El Riego, El Puente, El Cotorro, Los Espinos, San Miguel, Las Prietas, entre otros.
La subcuenca Ayuquila drena una superficie de 3,900 km² con una longitud de 150 km. La importancia de esta subcuenca como proveedor de agua no solo para la irrigación de los valles, sino para la conservación por sus condiciones de hábitat, hacen de ella un refugio para muchas especies de la región. Respecto a los usos del agua, se estima que el 74% se destina a la agricultura, el 3% a la industria, el 20% a uso público urbano y el 3% restante a usos múltiples.
El río Ayuquila fue conocido por su excelente y diversa pesca en un segmento de 30 km del río aguas abajo de la ciudad de El Grullo, misma que fue severamente deteriorada años atrás por las descargas de contaminantes provenientes del Ingenio Azucarero Melchor Ocampo, situación que a la fecha ha sido saneada satisfactoriamente. Sin embargo aún existen descargas de aguas residuales aportadas por las cabeceras municipales de Unión de Tula, Autlán, El Chante, El Grullo, El Limón, Tonaya, Tolimán, San Gabriel, Jiquilpan, Copala y Zapotitlán de Vadillo, entre otras poblaciones más pequeñas. Pero también existen aportaciones de contaminantes agrícolas como pesticidas y agroquímicos, así como de pequeñas industrias, que aún no han sido evaluados.
1 Fuente: Instituto Mananrtlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), Universidad de Guadalajara (U de G). Abril de 2009
· Regosol (36%).- Procedentes de material no consolidado o sueltos como dunas, playa y cenizas volcánicas entre otros, excluyendo depósitos aluviales recientes, muy permeables cuyo uso es variable según su origen.
· Litosol (27%).- Son poco profundos sobre roca o tepetate con menos de 25cm de espesor y poca materia orgánica, distribuidos principalmente en zonas montañosas y no son aptos para cultivos de ningún tipo, aunque pueden destinarse al pastoreo.
· Feozem (15%).- Ricos en materia orgánica y nutrientes, toleran exceso de agua, con drenaje dan fertilidad moderada, distribuidos casi en forma exclusiva en lugares planos. Aptos para la agricultura y ganadería.
· Cambisol (10%).- Pobres en materia orgánica, de color oscuro y claro, permeables con alta fertilidad, por lo que pueden adaptarse a varios sistemas de uso de la tierra, aunque cuando se destinan a la agricultura requieren altos insumos fertilizantes y encalados periódicos.
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