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La microcuenca debe ser considerada como un ámbito de planificación territorial (en el más amplio sentido del territorio), bajo un enfoque social, económico, ecosistémico (natural o modificado) y operativo. Una microcuenca de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) se define como una pequeña superficie donde vive un cierto número de familias (comunidad) utilizando y manejando los recursos del área (suelo, agua, vegetación natural, áreas de uso agropecuario, fauna silvestre y doméstica, y minerales).
Desde el punto de vista operativo, la microcuenca posee un área que puede ser planificada por un técnico contando con recursos locales y/o un número de familias que pueda ser tratado como un núcleo social que comparte algunos intereses comunes (agua, camino, organización, etc.). En este sentido en la microcuenca ocurren interacciones indivisibles entre los aspectos económicos (relacionados a los bienes y servicios producidos en su área), sociales (relacionados a los patrones de comportamiento de los usuarios directos e indirectos de los recursos de la cuenca) y ambientales (relacionados al comportamiento o reacción de los recursos naturales frente a los dos aspectos anteriores). Por ello, las acciones a desarrollarse dentro de la microcuenca deben considerar todas estas interacciones.
La razón por la que se propone desarrollar un programa de acciones en este nivel territorial en el ámbito de la JIRA, responde a una lógica de planificación real y tangible sobre el uso y manejo de los recursos naturales, buscando la sustentabilidad de los sistemas de producción, contribuyendo así a la seguridad alimentaria y nutricional. Es en este espacio donde ocurren las interacciones más fuertes entre el uso y manejo de los recursos naturales (acción antrópica) y el comportamiento de estos mismos recursos (reacción del ambiente). Ningún otro ámbito de acción que pudiera ser considerado como el nivel regional ó municipal guarda esta relación de forma tan estrecha y tangible.
Considerar la microcuenca hidrográfica como ámbito de planificación presenta las siguientes ventajas:
- La planificación a este nivel facilita la percepción de los individuos y la comunidad sobre las interacciones existentes entre la producción y el comportamiento de los recursos naturales utilizados para este fin, y favorece cambios de actitud hacia mejorar su entorno.
- Un mejor entendimiento de las interrelaciones existentes entre los usuarios del agua en la cuenca (productores y población urbana) con quienes son usufructuarios de las tierras en las áreas de captación del agua. Con ello se fundamentan los principios de compensación por los servicios ambientales a escala local.
- Se posibilita y facilita la organización comunitaria para desarrollar procesos productivos sustentables.
- Se facilitan las interacciones entre diferentes temas e instituciones que prestan servicios a las comunidades (agricultura, caminos, agua potable, salud, educación, etc.), en los ámbitos municipal, estatal, federal e internacional, con lo que puede optimizarse el uso de los recursos humanos, materiales y financieros en las labores de extensión, investigación, fomento y desarrollo en general.
Es un ámbito geográfico, hidrológico, económico, social y ambiental complementario con otras escalas, hacia adentro se complementa con la finca (familia) y comunidad (estructura social), hacia afuera se complementa con la subcuenca y cuenca, o ámbitos político-administrativos como los municipios, la región y el estado. En ninguna situación, estos ámbitos son excluyentes.
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